Sn ánimo de ofender a nadie, permítanme-que para algo estamos en una sociedad democrática- que exprese libremente mi opinión sobre el comportamiento humano. Quiero lanzar una serie de preguntas al aire:

¿Hasta qué medida tenemos los humanos libertad para actuar o en qué medida las estructuras en las qué nos insertamos nos obligan a cumplir un papel determinado? ¿Nos limitamos a reproducir exactamente lo que nos transmiten a través de los procesos de socialización? ¿Hay todavía capacidad creativa? ¿No será que estamos reproduciendo constantemente lo que nos permiten, lo que nos transmiten las estructuras en las que nos insertamos? Estas son algunas de las muchas preguntas que me planteo cuando me encuentro con cuestiones como la del macrobotellón,ciertas modas, cerebros lavados por la televisión o conductas marcadas por el capitalismo comercial.

Ya lo dijo el sociólogo Giddens:

¿SOMOS ESTÚPIDOS? ¿Lo somos?

Yo todavía pienso que no, que no lo somos. Pero es difícil que a una no le entren las dudas. Es necesaria una profunda mirada crítica. No seamos pieza acéfala de un engranaje uniforme.