SOBRE LA LIBERTAD DE PRENSA
Mahoma y la libertad de prensa.
La publicación de unas caricaturas ofensivas en un diario danés, luego reproducidas en muchos otros periódicos europeos, ha dado lugar a una extendida confrontación que ha suscitado manifestaciones, protestas, apedreamiento de consulados, incendio de embajadas y una vasta ola de rencor en el mundo árabe contra Occidente.
Para colmo de necedades ahora la prensa europea, e incluso la estadounidense, ha comenzado a reproducir las caricaturas masivamente como una manera de reafirmar la libertad de prensa, que, alegan, ven amenazada. La realidad es otra.
En mi opinión la libertad de prensa no existe, almenos no en la práctica. Las grandes corporaciones propietarias de los medios de comunicación los sitúan al servicio de sus intereses y condicionan la emisión de noticias a las necesidades de las tesis que deseen imponer.
La guerra en Irak vino a demostrar a los que aún dudaban que la cacareada libertad de prensa es un mito inexistente. Los periódicos estadounidenses unidos a sus estaciones de radio y de televisión se dedicaron a defender la verdad oficial del gobierno de Bush sin deslizar ni un átomo de hesitación en sus presentaciones. En el lenguaje de los locutores se hablaba constantemente de cómo las tropas habían ido a Irak a restablecer la democracia, a luchar por la libertad del pueblo iraquí, a aplastar para siempre el terrorismo. En ninguna emisión se comentaba sobre las ambiciones de los grandes consorcios petroleros, ni se mencionaban las evidentes vinculaciones financieras de Bush, Cheney y Condoleezza con los carteles del hidrocarburo. No se fue a las entrañas del fenómeno que el mundo está sufriendo: la voracidad imperialista de los grandes monopolios del capitalismo desarrollado.
Cada día el capital monopólico se concentra más y las pequeñas empresas pasan a manos de las grandes corporaciones que son las dictadoras de la opinión. Los nuevos amos de la prensa son inmensos "holdings" insertados en lo que se llama la industria de la comunicación y están ligados a periódicos, revistas, cadenas de radio y televisión. La libertad de expresión de la prensa es, en realidad, la libertad del gran capital financiero de moldear la opinión pública de acuerdo con sus intereses.
El futuro de la economía de mercado nos depara, en los medios de comunicación masiva, una gran tecnocracia totalitaria unida electrónicamente a un cerebro común en una computadora central que dará las pautas de comportamiento ante cada contingencia. La "libertad de información" ha desaparecido ante un pacto colectivo de aceptar una "verdad" única.
No puede esgrimirse la inexistente "libertad de prensa" como una excusa para fomentar el odio religioso, la xenofobia y la intolerancia como parte de una guerra psicológica para aplastar la justificada rebeldía nacionalista de los pueblos árabes.
Recomiendo leer el siguiente ensayo sobre la libertad de prensa encarcelada.






Emmita dijo
Hola Laura, me he quedado impresionada con la postura radical que tomas en tu relato.
Si bien entiendo, niegas la existencia de la libertad de prensa atribuyéndole esta desgracia existencial a los grandes monopolios de la industria de la comunicación.
Pues mi postura es más utópica que la tuya, porque pienso que los que eligen esto son las personas, la voluntad de las personas hace que primen los intereses comerciales en algunos casos, y los políticos en otros. Aunque estoy convencida de que ello perjudica claramente en el caso de los medios de comunicación al conocimiento total de la realidad por parte de aquellos que dependen de estos medios, porque a veces se realiza una valoración parcial, incluso subjetiva de los hechos.( Puede ser el caso de la Guerra de Irak)
En esta situación , le de la Guerra de Irak, pienso que debo añadir que muchos estadounidenses sumidos en las divagaciones patrióticas generan una corriente de pensamientos, que también influyen a los medios de comunicación.
¿ La globalidad de los medios de comunicación estadounidenses, llevados de la mano de las agencias que acaparan la información, se podrían poner en contra de la Guerra de Irak, tras unos hechos que conmovieron a esta nación, que atacaron a su espíritu,?
¿ La globalidad de los medios de comunicación podría ponerse en contra de una guerra en la que el pueblo se sumió?
Lo que sí podría hacer esa globalidad de medios es informar debidamente, sin restar a la realidad lo que no interesa.
Todo es cuestion de analizar empíricamente la sociedad estadounidense. Pienso que no es blanco ni negro
La libertad de expresión en el caso de las caricaturas de Mahoma, es un tema delicado.
Se le da demasiado pulo a algo que puede ser una mera formalidad política internacional, pero que si bien ataca en cuestiones diplomáticas a los sentimientos de radicales y no tan radicales pueblos árabes.
Libertad de prensa supone respeto hacia el público, supone unos valores de responsabilidad social que entiendo que se han olvidado en ciertos momentos, y se seguirán olvidando.
Son temas que hay que extrapolar, y a la vez hay que analizarlos detalladamente en un contexto.
un saludo!
10 Marzo 2006 | 02:59 AM