¿UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS?
La afirmación “una imagen vale más que mil palabras” es cierta pero con matices porque “depende de que palabras y de que imágenes”.
Nuestra sociedad no tiene tiempo para la reflexión o la argumentación, y por eso, aprecia la instantaneidad y la inmediatez que le proporciona la imagen. Pero, sobre todo, nuestra sociedad aprecia la imagen porque valora más gustar y agradar que el simple convencer. Y, en consecuencia, aprecia la apariencia externa de las cosas como nunca antes en la historia había hecho. Lo que se valora directamente es el diseño y la imagen, e indirectamente, el símbolo y el valor. De este razonamiento deriva la expresión “una imagen vale más que mil palabras”. Vemos que en la mente humana, ciertas imágenes son interpretadas fuera de su propio contexto y universalizadas, de manera que algunas fotografías, más allá de su valor de representación, consiguen convertir en universales ideas y conceptos. Por ejemplo, una imagen de un niño fabricando zapatillas, no es “este niño tan pequeño trabaja desde una edad prematura” sino “hay millones de niños que son explotados y obligados a trabajar desde pequeños”.
Parece que la imagen puede representar lo general con mayor eficacia que otros sistemas de comunicación. Sin embargo, las palabras evocan imágenes mentales que, aunque dependen del vocabulario adquirido previamente por cada receptor individual, pueden llegar a ser mucho más ricas y expresivas que cualquier imagen “real”. Por ejemplo, recogería una idea más acorde con la realidad de lo que son los valores ideológicos de un grupo antiglobalización, escuchar una entrevista radiofónica a su líder que ver en una revista una fotografía en la que un manifestante está quemando un contenedor. O, por ejemplo, un “te quiero”entre dos enamorados tiene mucho más valor que una imagen bonita de un beso, porque a los dos les evocaría otras imágenes mentales de cuestiones vividas conjuntamente.
Por este motivo, concluyo afirmando que depende de qué palabras y de qué imágenes.







Lourdes dijo
Opino que, la mayoría de las veces, una palabra vale más que mil imágenes.
Un saludo.
27 Febrero 2006 | 11:40